
La pérdida de audición es una disminución de la capacidad para oír sonidos. Puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos. En muchos casos, las personas con pérdida auditiva pueden seguir comunicándose eficazmente si reciben la atención adecuada.
Cuando esa pérdida supera los 35 decibelios (dB) en el oído con mejor audición, se considera una pérdida auditiva discapacitante. La sordera, en cambio, se refiere a una pérdida profunda, con escasa o nula capacidad auditiva, incluso con ayudas técnicas.
La pérdida de audición es una disminución de la capacidad para oír sonidos. Puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos. En muchos casos, las personas con pérdida auditiva pueden seguir comunicándose eficazmente si reciben la atención adecuada.
Cuando esa pérdida supera los 35 decibelios (dB) en el oído con mejor audición, se considera una pérdida auditiva discapacitante. La sordera, en cambio, se refiere a una pérdida profunda, con escasa o nula capacidad auditiva, incluso con ayudas técnicas.
Según la OMS:
En España, aunque los datos no están actualizados, se calcula que más de un millón de personas tienen sordera, y millones más presentan pérdidas auditivas de distinto grado.
La edad es uno de los principales factores asociados:
Pero lo más importante: casi la mitad de los casos pueden prevenirse o tratarse eficazmente si se detectan a tiempo.
Una pérdida de audición no tratada puede afectar a múltiples niveles:
Detectarla a tiempo y actuar puede prevenir estas consecuencias y mantener la calidad de vida.
La pérdida auditiva no siempre es evitable, pero muchas de sus causas sí lo son. Algunas recomendaciones preventivas:
La prevención no es solo responsabilidad individual: también debe integrarse en políticas públicas y en los sistemas de salud.
Aunque no tiene “cura”, la pérdida auditiva puede abordarse con éxito mediante soluciones adaptadas a cada caso. Entre ellas:
Investigaciones recientes han establecido una conexión clara entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo. El cerebro necesita estimulación constante para mantenerse activo, y cuando dejamos de recibir información auditiva completa, ciertas áreas cerebrales comienzan a atrofiarse. El tratamiento temprano de los problemas de audición puede reducir significativamente este riesgo. No se trata de alarmar, sino de actuar a tiempo.
Los audífonos modernos son pequeños, discretos y sorprendentemente potentes. Existen varios tipos según su colocación:
Las funciones actuales incluyen conectividad Bluetooth para vincular con móviles y televisores, reducción de ruido ambiental inteligente, ajuste automático según el entorno y recarga sin pilas. El periodo de adaptación suele durar entre dos y cuatro semanas, durante las cuales el cerebro aprende a procesar los nuevos estímulos sonoros.
Para pérdidas auditivas severas o profundas donde los audífonos no son suficientes, los implantes cocleares ofrecen una alternativa. Estos dispositivos convierten el sonido en señales eléctricas que estimulan directamente el nervio auditivo. La cirugía es relativamente sencilla y los resultados pueden ser extraordinarios, permitiendo a personas que no escuchaban nada recuperar la capacidad de comunicarse. Otras opciones incluyen sistemas de conducción ósea y dispositivos de ayuda auditiva para situaciones específicas como ver la televisión o hablar por teléfono.
Ante cualquiera de estos signos, lo más recomendable es consultar con un especialista en audición (otorrino o audioprotesista).
Comunicación y acompañamiento respetuoso
En Senniors entendemos que la pérdida auditiva no define a una persona ni limita su potencial. Por eso, trabajamos desde un enfoque respetuoso y centrado en la autonomía.
Recomendaciones para acompañar a alguien con pérdida auditiva:
Escuchar bien no es solo una cuestión sensorial: es una vía para mantener la conexión social, emocional y afectiva. Por eso, en Senniors te ayudamos a detectar, prevenir y tratar la pérdida auditiva con acompañamiento profesional, material médico especializado y soluciones a medida para cada necesidad.
Porque cada conversación, cada música y cada palabra cuenta.