¿Qué es la pérdida auditiva y cómo se diferencia de la sordera?

La pérdida de audición es una disminución de la capacidad para oír sonidos. Puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos. En muchos casos, las personas con pérdida auditiva pueden seguir comunicándose eficazmente si reciben la atención adecuada.

Cuando esa pérdida supera los 35 decibelios (dB) en el oído con mejor audición, se considera una pérdida auditiva discapacitante. La sordera, en cambio, se refiere a una pérdida profunda, con escasa o nula capacidad auditiva, incluso con ayudas técnicas.

¿Qué es la pérdida auditiva y cómo se diferencia de la sordera?

¿Qué es la pérdida auditiva y cómo se diferencia de la sordera?

La pérdida de audición es una disminución de la capacidad para oír sonidos. Puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos. En muchos casos, las personas con pérdida auditiva pueden seguir comunicándose eficazmente si reciben la atención adecuada.

Cuando esa pérdida supera los 35 decibelios (dB) en el oído con mejor audición, se considera una pérdida auditiva discapacitante. La sordera, en cambio, se refiere a una pérdida profunda, con escasa o nula capacidad auditiva, incluso con ayudas técnicas.

¿A cuántas personas afecta la pérdida auditiva?

Según la OMS:

  • 1.500 millones de personas viven con algún grado de pérdida auditiva.
  • De estas, 430 millones requieren algún tipo de intervención o apoyo.
  • Se estima que en 2050 esta cifra superará los 2.500 millones.

En España, aunque los datos no están actualizados, se calcula que más de un millón de personas tienen sordera, y millones más presentan pérdidas auditivas de distinto grado.

¿Y qué relación tiene con la edad?

La edad es uno de los principales factores asociados:

  • Más del 25% de las personas mayores de 60 años tienen pérdida auditiva discapacitante.
  • Esta cifra sube al 70% entre los mayores de 70 años.

Pero lo más importante: casi la mitad de los casos pueden prevenirse o tratarse eficazmente si se detectan a tiempo.

¿Por qué es clave cuidar la salud auditiva?

Una pérdida de audición no tratada puede afectar a múltiples niveles:

  • Social: dificultad para participar en conversaciones, reuniones o llamadas.
  • Emocional: frustración, ansiedad, sensación de aislamiento.
  • Cognitivo: estudios asocian la pérdida auditiva no tratada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
  • Físico: mayor riesgo de caídas por pérdida de equilibrio o falta de respuesta ante sonidos del entorno.

Detectarla a tiempo y actuar puede prevenir estas consecuencias y mantener la calidad de vida.

¿A cuántas personas afecta la pérdida auditiva?

Prevención auditiva a cualquier edad

La pérdida auditiva no siempre es evitable, pero muchas de sus causas sí lo son. Algunas recomendaciones preventivas:

  • Evitar la exposición prolongada a ruidos fuertes (tráfico, música alta, maquinaria).
  • Usar protección auditiva en entornos ruidosos.
  • Consultar con profesionales antes de tomar medicamentos ototóxicos (que pueden dañar el oído).
  • Realizar controles auditivos periódicos, especialmente a partir de los 60 años o ante cualquier síntoma.

La prevención no es solo responsabilidad individual: también debe integrarse en políticas públicas y en los sistemas de salud.

¿Cómo se trata la pérdida auditiva?

Aunque no tiene “cura”, la pérdida auditiva puede abordarse con éxito mediante soluciones adaptadas a cada caso. Entre ellas:

Relación entre audición y deterioro cognitivo

Investigaciones recientes han establecido una conexión clara entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo. El cerebro necesita estimulación constante para mantenerse activo, y cuando dejamos de recibir información auditiva completa, ciertas áreas cerebrales comienzan a atrofiarse. El tratamiento temprano de los problemas de audición puede reducir significativamente este riesgo. No se trata de alarmar, sino de actuar a tiempo.

Prevención auditiva a cualquier edad

Tratamientos y soluciones tecnológicas actuales

Tipos de audífonos y sus beneficios

Los audífonos modernos son pequeños, discretos y sorprendentemente potentes. Existen varios tipos según su colocación:

  • Retroauriculares: se colocan detrás de la oreja, ideales para pérdidas moderadas a severas
  • Intracanales: prácticamente invisibles, adecuados para pérdidas leves a moderadas
  • Receptores en el canal: combinan potencia con discreción

Las funciones actuales incluyen conectividad Bluetooth para vincular con móviles y televisores, reducción de ruido ambiental inteligente, ajuste automático según el entorno y recarga sin pilas. El periodo de adaptación suele durar entre dos y cuatro semanas, durante las cuales el cerebro aprende a procesar los nuevos estímulos sonoros.

Implantes cocleares y otras intervenciones

Para pérdidas auditivas severas o profundas donde los audífonos no son suficientes, los implantes cocleares ofrecen una alternativa. Estos dispositivos convierten el sonido en señales eléctricas que estimulan directamente el nervio auditivo. La cirugía es relativamente sencilla y los resultados pueden ser extraordinarios, permitiendo a personas que no escuchaban nada recuperar la capacidad de comunicarse. Otras opciones incluyen sistemas de conducción ósea y dispositivos de ayuda auditiva para situaciones específicas como ver la televisión o hablar por teléfono.

Tratamientos y soluciones tecnológicas actuales

Señales de alerta para revisar la audición

  • Subir mucho el volumen del televisor.
  • Pedir con frecuencia que repitan las frases.
  • Dificultad para entender en ambientes ruidosos.
  • Aislarse en reuniones o evitar conversaciones.

Ante cualquiera de estos signos, lo más recomendable es consultar con un especialista en audición (otorrino o audioprotesista).

Comunicación y acompañamiento respetuoso

En Senniors entendemos que la pérdida auditiva no define a una persona ni limita su potencial. Por eso, trabajamos desde un enfoque respetuoso y centrado en la autonomía.

Recomendaciones para acompañar a alguien con pérdida auditiva:

  • Hablar de frente, vocalizando sin gritar.
  • Utilizar frases completas, evitando frases rápidas o entrecortadas.
  • Confirmar que se ha comprendido el mensaje, sin infantilizar.
  • Facilitar el uso de ayudas técnicas y motivar sin presión.
Señales de alerta para revisar la audición

Cuidar la audición es cuidar la conexión con el mundo

Escuchar bien no es solo una cuestión sensorial: es una vía para mantener la conexión social, emocional y afectiva. Por eso, en Senniors te ayudamos a detectar, prevenir y tratar la pérdida auditiva con acompañamiento profesional, material médico especializado y soluciones a medida para cada necesidad.

Porque cada conversación, cada música y cada palabra cuenta.

Cuidar la audición es cuidar la conexión con el mundo
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