La elevada tasa de vacunación alcanzada no ha impedido que estas Navidades vayan a parecerse mucho a las del 2020. Aunque se hayan administrado cerca de 84 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 en nuestro país y 38 millones de personas tengan ya la pauta completa de vacunación, la subida de los contagios previa a la Navidad, determinan la necesidad de celebrar la Navidad con cautela.
La irrupción de la nueva variante Ómicron −notablemente más transmisible− ha provocado que el riesgo pandémico sea muy alto.
De este modo, en las últimas semanas se ha podido detectar un crecimiento exponencial de la variante Ómicron en nuestro país. Aunque los primeros estudios indican una capacidad de escape inmunitario mayor que Delta, la nueva variante no causaría una mayor gravedad y la vacuna seguiría reduciendo la probabilidad de desarrollar cuadros graves y una mayor mortalidad.
La elevada tasa de vacunación alcanzada no ha impedido que estas Navidades vayan a parecerse mucho a las del 2020. Aunque se hayan administrado cerca de 84 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 en nuestro país y 38 millones de personas tengan ya la pauta completa de vacunación, la subida de los contagios previa a la Navidad, determinan la necesidad de celebrar la Navidad con cautela.
La irrupción de la nueva variante Ómicron −notablemente más transmisible− ha provocado que el riesgo pandémico sea muy alto.
De este modo, en las últimas semanas se ha podido detectar un crecimiento exponencial de la variante Ómicron en nuestro país. Aunque los primeros estudios indican una capacidad de escape inmunitario mayor que Delta, la nueva variante no causaría una mayor gravedad y la vacuna seguiría reduciendo la probabilidad de desarrollar cuadros graves y una mayor mortalidad.
El contexto epidemiológico actual, con la expansión mayoritaria de la variante Ómicron obliga a establecer una serie de recomendaciones para que estas Navidades en familia sean seguras.
Es necesario continuar con la vacunación y administración de dosis de refuerzo en poblaciones vulnerables, así como mantener y enfatizar el cumplimiento de las medidas de control no farmacológicas generales, especialmente:
Durante las celebraciones familiares de la navidad es recomendable:
Por otro lado, puede ser recomendable la realización de un test de antígenos con anterioridad a las reuniones familiares para no poner en peligro a los demás. Esta medida es especialmente importante cuando haya personas vulnerables, como personas mayores con enfermedades crónicas que se vayan a reencontrar con estudiantes y miembros de la familia de diferente procedencia.
Además, no se debería asistir a ninguna reunión familiar cuando se presenten síntomas gripales o catarrales. Por supuesto, las personas que hayan sido diagnosticadas de Covid-19 y estén en fase de transmisibilidad deberían estar confinadas y las que estén a la espera de recibir los resultados de una prueba diagnóstica o tengan sospechas deberían limitar su contacto social hasta tener la certeza de no estar contagiados.
No hay que perderle la cara al coronavirus, pero una situación que también hay que combatir es la de las personas mayores que están solas.
En España, más de 2 millones de personas mayores de 65 años viven solas. Por supuesto, no todas ellas van a pasar la Navidad en soledad y podrán estar con sus familias, pero habrá una parte de ellas que sí lo harán.
No hay que olvidar que, en edades avanzadas, la soledad es un factor de riesgo importante de morbilidad, tanto psicológica como física. Además, la soledad durante estas fiestas puede agravar la tristeza y provocar un aumento del riesgo de sintomatología depresiva.
Un ejemplo de la lucha contra la soledad de las personas mayores queda ejemplificado por la campaña en la que participa Senniors #NingúnMayorSinRegalos. En ella se entregarán regalos a personas mayores ingresadas durante estos días en el hospital.
Desde Senniors te deseamos una feliz Navidad en familia (o no) y que se cumplan todos tus deseos en 2022.