El primer elemento esencial relacionado con la imagen corporal es la higiene. El aseo personal regular, incluyendo la ducha, afeitado, corte de pelo, etc., son indispensables en la rutina de cualquier persona, también de las personas mayores.
El primer elemento esencial relacionado con la imagen corporal es la higiene. El aseo personal regular, incluyendo la ducha, afeitado, corte de pelo, etc., son indispensables en la rutina de cualquier persona, también de las personas mayores.
El aspecto físico y la salud están estrechamente relacionados con el peso corporal. Intentar presentar un peso saludable sin sobrepeso u obesidad o un peso excesivamente bajo debe ser un objetivo para todas las personas mayores. Para ello, deberán cuidar la alimentación y llevar un patrón de actividad física regular.
Una dieta saludable contribuye a presentar un peso corporal adecuado que redundará a su vez en un buen aspecto físico. Además, la calidad de la dieta contribuirá a mejorar el estado funcional y mental del individuo y de su calidad de vida.
Por otro lado, no es infrecuente que las personas mayores presenten diversos trastornos nutricionales, incluyendo el exceso de peso y sus consecuencias, entre las que se cuentan las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer. También suelen ser comunes los déficits de micronutrientes, como una ingesta deficitaria de vitamina B12 y la anemia subsiguiente. Otro caso es el de la disminución de la síntesis de vitamina D y sus consecuencias sobre las enfermedades óseas, o la presencia de desnutrición calórico-proteica y de sarcopenia.
Todas estas situaciones son prevenibles con una dieta variada, rica en alimentos vegetales y proteínas que incluya productos frescos con una densidad nutricional elevada.
Cerca del 60% de los adultos no hace ejercicio de forma habitual y hasta el 30% son totalmente sedentarios. Además, el nivel de actividad física desciende con la edad, llegándose a la mitad de las personas de más 65 años sin que participen de ningún programa de actividad física.
Los beneficios del ejercicio son múltiples. Por su puesto, la práctica regular de ejercicio físico mejora el funcionamiento y el aspecto general del organismo, contribuyendo a tener un peso corporal saludable.
Además, la actividad física mejora el funcionamiento cardiovascular, reduce la tensión arterial y el perfil lipídico. También contribuye a reducir la incidencia de diabetes mellitus tipo 2 y a presentar una mayor densidad ósea con un menor riesgo de fracturas. Finalmente, también contribuye a una menor incidencia de cáncer de colon y de mama.
Por otro lado, la salud neuropsicológica también se ve beneficiada con la práctica regular de ejercicio físico, derivándose en un mejor patrón de sueño, un menor deterioro cognitivo y un menor riesgo de padecer depresión.
La salud auditiva también es un elemento importante a la hora de tener una mayor conexión con el mundo, un mejor estado de salud y una mayor autoestima. Una de las consecuencias negativas de la pérdida auditiva asociada a la edad es el aislamiento social que puede provocar en personas mayores si no se detecta y actúa a tiempo.
De este modo, el tratamiento de la pérdida auditiva debe estar enfocado a conseguir mejoras funcionales que aumenten la calidad de vida de la persona. Al contrario de suponer un elemento antiestético, la utilización de audífonos y sistemas para amplificar la audición es necesaria y positiva a todos los niveles.
La salud dental es otro elemento clave para la persona mayor a nivel de aspecto y también a nivel de la salud general. De este modo, cuidar los dientes y la utilización de prótesis o implantes dentales puede suponer un gran beneficio. Además de la apariencia, una buena salud dental contribuirá a una mejor alimentación, entre otros factores.
Uno de los elementos clave que tienen que ver con el aspecto es la vestimenta. Hay quien define la ropa como una segunda piel, que pone en evidencia lo que sentimos, expresa lo que nos gusta y habla de nuestra manera de ser, nuestro estilo de vida y el estado de ánimo en que nos encontramos. Vestirse, pues, es un acto simbólico cuyo significado va más allá de protegerse del frío o del calor. Mostrar un aspecto cuidado y atractivo a través de la vestimenta es el mejor favor que nos podemos hacer a nosotros mismos y a los que nos rodean, sin importar la edad.
Por otro lado, puede ser difícil para una persona mayor encontrar prendas de vestir que sean cómodas y modernas. Una respuesta a esta demanda puede ser la ropa adaptada o adaptable, cada vez más presente en las tiendas y con unos diseños más atractivos. Esta puede ser una respuesta adecuada para personas con alguna discapacidad o problemas de movilidad, ya que permite vestirse con mayor facilidad.
En cualquier caso, dejando a un lado las características de cada cual, cuidar el aspecto y la imagen personal se relaciona por múltiples vías con un buen estado de salud y calidad de vida, además de con una mejora de la socialización en personas mayores.
En Senniors sabemos lo importante que es la imagen y el aspecto de las personas mayores, por eso ofrecemos servicios como la asistencia odontológica a domicilio. Si te interesa seguir aprendiendo sobre cómo mejorar la calidad de vida de las personas mayores, te invitamos a explorar más artículos en nuestro blog.