Qué se entiende por persona dependiente

Toda persona dependiente requiere de unos cuidados que le permitan realizar sus tareas cotidianas con normalidad en mayor o menor grado. De este modo, se define como dependencia ‘el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal’.

De este modo, cualquier persona que se encuentre dentro de esta situación tiene derecho a acceder a las ayudas y subvenciones para el cuidado.

Dentro de esta definición, se establecen diferentes grados de dependencia en función de los cuales las ayudas y subvenciones para el cuidado serán diferentes:

  • Dependencia moderada. La persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria alguna vez o tiene necesidades de apoyo intermitente.
  • Dependencia severa. La persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador.
  • Gran dependencia. La persona necesita ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria y necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona.
Qué se entiende por persona dependiente

Qué se entiende por persona dependiente

Toda persona dependiente requiere de unos cuidados que le permitan realizar sus tareas cotidianas con normalidad en mayor o menor grado. De este modo, se define como dependencia ‘el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal’.

De este modo, cualquier persona que se encuentre dentro de esta situación tiene derecho a acceder a las ayudas y subvenciones para el cuidado.

Dentro de esta definición, se establecen diferentes grados de dependencia en función de los cuales las ayudas y subvenciones para el cuidado serán diferentes:

  • Dependencia moderada. La persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria alguna vez o tiene necesidades de apoyo intermitente.
  • Dependencia severa. La persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador.
  • Gran dependencia. La persona necesita ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria y necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona.

Subvenciones para el cuidado de personas dependientes

Una vez reconocida la condición de dependiente siguiendo el procedimiento de cada Comunidad Autónoma, se asignará el tipo de prestación o subvención. Esta podrá tener la naturaleza de servicios o de prestaciones económicas e irán destinadas, por una parte, a la promoción de la autonomía personal y, por otra, a atender las necesidades de las personas con dificultades para la realización de las actividades básicas de la vida diaria.

Además de determinados servicios sociales y de atención sanitaria, se contemplan diferentes prestaciones económicas de ayuda a los cuidados.

La prestación económica tiene carácter periódico y tendrá lugar cuando no sea posible el acceso a un servicio público o concertado de atención y cuidado, en función del grado de dependencia y de la capacidad económica del beneficiario.

Esta podrá tener el carácter de prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales. Es decir, cuando la persona dependiente esté siendo atendido por su entorno familiar.

Por otro lado, también será posible recibir una prestación económica de asistencia personal. Esta tendrá como finalidad la promoción de la autonomía de las personas en situación de dependencia, en cualquiera de sus grados por medio de la contratación de asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria.

¿A cuánto ascienden las ayudas para el cuidado?

La cuantía económica que se puede recibir depende del grado de dependencia y los cuidados que necesite. Estas pueden oscilar entre los 150 y los 700 € al mes, aproximadamente.

Para solicitar las ayudas o subvenciones para el cuidado de una persona dependiente hay que dirigirse a los organismo establecidos a tal fin en cada Comunidad Autónoma (Andalucía, Cataluña, Madrid, etc.).

En Senniors ofrecemos todo tipo de cuidados y asistencia personal para personas mayores y personas dependientes.

Subvenciones para el cuidado de personas dependientes